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El seguro es un contrato recogido en lo que se llama POLIZA, donde el TOMADOR suscribe y paga las PRIMAS del ASEGURADO que es la persona, generalmente coincide con el tomador, sobre la que recae el RIESGO y los efectos del seguro.

La finalidad del seguro es cubrir el riesgo, mediante el pago de una cantidad pactada o la prestación de un servicio, de aquellos hechos fortuítos que nos causarían un daño enorme si tuvieran que ser asumidos por nosotros.

Podemos decir, que las consecuencias inmediatas a la formalización y el pago de la prima de una póliza de seguros son dos: que si acontece un siniestro, la Compañía indemnizará con el pago de un dinero o la prestación de un servicio al asegurado o al BENEFICIARIO y que, en caso contrario, nos habremos SENTIDO SEGUROS por haber cubierto los riesgos.

pero, vamos a adentrarnos en la historia ...

Curioso es el nacimiento de la famosa aseguradora Lloyd's, cuyo origen fue la taberna de Thomas Lloyd, que servía una bebida mágica recién descubierta, el café. Este cafetín estaba situado en los muelles de Londres, donde se reunían los armadores para esperar noticias de sus barcos que venían desde América. Entre los temporales y los piratas del Caribe no ganaban para sustos, así que constituyeron un seguro entre todos ellos para que, pagando todos un poquito, nadie perdiera todo. Mr. Lloyd, con buen ojo comercial, se dio cuenta que la información podía ser la base de su futuro negocio, así que con la ayuda de unos chavales que iban a los muelles, informaba a sus clientes sobre la llegada de sus barcos, si llegaban, y mientras tanto él seguía vendiendo café . El tema fue creciendo y a finales del XVII se da inicio a la actividad aseguradora en esta institución, que hoy, a pesar de todas las vicisitudes, sigue siendo el mercado de seguros más importante del mundo. Hay aspectos curiosos; se dice que Lloyd´s tiene el mejor servicio meteorológico mundial y que incluso hasta la Armada británica recurre a ellos. En el patio central de operaciones existe una especie de púlpito, atendido por un ujier con una elegante librea roja y que es el encargado de hacer tañer la campana Lutine , cuando sucede un desastre que va a afectar al sector asegurador, la última vez fue con motivo del 11-S. Curioso también la existencia de un gran libro donde diariamente se anotan a mano los siniestros. A su lado reposa un libro gemelo abierto por la página del mismo día, pero de cien años antes. Se dice que la página mñas consultada es la del 15 de abril de 1912, cuando a las 2,20 horas se hundió el Titanic.

La historia del seguro refleja la importancia de este mecanismo de protección económica y su paulatino desarrollo conforme las sociedades fueron haciéndose más complejas. La historia del seguro es también la historia del progresivo avance de la autonomía personal, ya que muchos riesgos que antes cubría el Estado son ahora asumidos y anticipados por los propios ciudadanos en base a acuerdos con empresas privadas que se ocupan de atenderlos.

Pese a lo que pueda llegar a creerse, la historia del seguro es antiquísima y se remonta a antiguas civilizaciones.

En el segundo milenio antes de Cristo, se hallan recogidas en el Código Hammurabi diferentes sistemas de ayuda mutua como pueden ser indemnizaciones por accidentes de trabajo entre profesionales de un mismo sector, mutualidades para compartir los gastos en caso de pérdidas causadas a las caravanas del desierto, o la contribución del conjunto de la comunidad para sufragar los gastos de reemplazar un barco hundido por una tempestad.

Grecia: en la Ley de Rodas se estipula que todos los propietarios de mercancías transportadas marítimamente, se hacían copartícipes de las posibles pérdidas ocasionadas a una parte de la mercancía o a la totalidad.

Roma: existían asociaciones militares en las que sus miembros contribuían con cuotas para crear un fondo, que se utilizaba para pagar los gastos funDurante la hegemonía romana existieron asociaciones constituidas por artesanos que, mediante una reducida cuota de entrada y una cotización periódica, otorgaban a sus asociados una sepultura y funerales apropiados.
También se practicaba a través del “préstamo a la gruesa” por los cuales una persona, el propietario del barco o armador tomaba a préstamo una suma igual al valor de la mercancía transportada. Si llegaba a puerto pagaba el capital más elevados intereses (el quince por ciento). En caso de naufragio no pagaba nada.

Durante el siglo XIV
y como consecuencia del desarrollo de la actividad marítima, aparecen los primeros antecedentes del contrato de seguro marítimo. Existe testimonio escrito de un contrato suscrito en Génova en 1347 por el que se aseguraba el buque "Santa Clara" desde Génova hasta Mallorca. Los contratos formalizados se llamaban "polizzas".

En siglo XVII aparecen las primeras instituciones de seguro, con estructura similar a la actual.
El primer seguro de incendio se creó en Londres en 1667 (tras el incendio que asoló Londres el año anterior).
En 1686 se crea la compañía aseguradora “Lloyd´s” en Londres, compañía líder todavía hoy día, que aplicó para desarrollar su negocio la teoría de los grandes números desarrollada por Blas Pascal en 1634, y las conclusiones de la primera tabla de mortalidad realiza por Edmund Halley.

Durante el siglo XVIII surgen en España, Inglaterra, Alemania y Francia Compañías de Seguros con una estructura muy similar a las actuales.

En el siglo XIX la actividad aseguradora se desarrolla de forma paralela a la vida económica, ya mucho más compleja.
Las modificaciones en las condiciones de vida influyen en el desarrollo del seguro. En esta etapa surgen fenómenos sociales como la urbanización, la industrialización y la debilitación de la solidaridad familiar, que favorecen en suma el individualismo y el desarrollo por consiguiente de la institución aseguradora.
Surgen nuevos riesgos y se cubren otros que anteriormente no se cubrían. Hay un fuerte intervencionismo estatal, debido principalmente al gran número de aseguradoras y el hecho de que muchas de ellas se constituyen sin reunir las debidas garantías.
Como resumen en esta época, la institución española, va adaptandose a las nuevas exigencias de la vida económica, favoreciendo el desarrollo industrial que cuenta con el seguro como garantía ante los crecientes riesgos en los que se ve inmersa la creciente economía.